El esclavo feliz


Muchos meses sin escribir en este espacio virtual… Y es que el nacimiento de un bebe en estos tiempos conlleva mas horas al día de las que un ciudadano humilde dispone. Para ganar lo mínimo aceptable y así poder ocuparme dignamente de mi pequeña y recién formada familia he de trabajar 12 horas diarias de lunes a viernes, y buscar ingresos extra algún que otro fin de semana, dejándome apenas tiempo de disfrutar de algo tan maravilloso como ser padre. Supongo muchas y muchos compartiréis esta sensación conmigo. Que pena.

Y ojo, que dadas las circunstancias, no me quejo (y eso es precisamente lo que quieren). O no lo hacia, de ahí mi inactividad en este blog. Y ese es el gran logro de este sistema tan injusto que nos ha tocado vivir. Vivimos, a todas luces, en una sociedad esclavista perfeccionada. ¿Por que perfeccionada? Es sencillo, antes se proporcionaba alimento y cobijo a esclavos en diferentes etapas de la humanidad. Ahora es el propio esclavo quien debe pagarlo. Y lo peor, han conseguido que estemos agradecidos por ello. Ey, al menos nos dan 10 latigazos en vez de 50, podría ser peor… Ya. Y sin darte cuenta te sumerges en todo este pensamiento. Miedo, conformismo, inercia, pesimismo. Y sigues siendo un esclavo feliz.

Pero lo ya descrito no es el único ni verdadero motivo por el cual no estalla una autentica y masiva revolución social. Egoísmo. Si, por que siempre y cuando tengas para sobrevivir como buenamente puedas, que mas da la corrupción, que importa que desmantelen la sanidad publica, que destrocen el sistema educativo o eliminen derechos básicos de la mujerYO sigo viviendo bien. Hasta que gracias a la nueva reforma laboral entras a formar parte de los casi 6 millones de parados. Y solo entonces te interesas por la política (y es que mientras tu no haces política, otros la hacen por ti, y ya ves los resultados). Te informas sobre los movimientos sociales. Y sales a la calle. Solo entonces… Y mientras tu gritas, otros callan. Otros que tal como tu estabas se encuentran sobreviviendo, malviviendo, pero agradecidos por ello. Tal como tu. Lo peor es que cuando encuentres un trabajo volverás a callar. Y seguirás siendo un esclavo feliz.

Creo en la cultura del esfuerzo, trabajo 12 horas diarias para alimentar a mi familia. Y hacerlo no me pesaría… No, no lo haría, pero… resulta que luego veo como otros especulan, roban, mienten y traicionan a mi país. Entonces, un cierto domingo, decido que es hora de volver a la lucha. Justicia, Igualdad, Libertad. Vuelvo a luchar por vosotras, y esta vez no cesare en mi empeño. Disculpad mi ausencia, el sistema me consiguió engañar brevemente.

Hija mía, espero puedas perdonarme, no volverá a suceder. Seguiré trabajando para que comas, 12 o 15 horas al día si es preciso. Pero no voy a permitir que hundan tu futuro. No podría siquiera mirarme al espejo. Apenas cuentas con 4 meses de vida, pero te aseguro que luchare por ti hasta el final. Puede que fracase, pero ojala algún día te sientas orgullosa de mi. Tu padre, para empezar, después de ilusiones perdidas y manifestaciones desiertas, volverá a luchar por la Justicia, Libertad e Igualdad. Y lo hará  de nuevo este 22 de Marzo, camino a Madrid desde Sevilla.

Lucha por tus derechos

Lucha por el futuro de tus hijos

Te quiero Daniela, lo eres todo para mi, eres futuro y nadie va a robar tus derechos mientras respire.

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